
Sesiones individuales de mentoría mindfulness
En estas sesiones se ofrece orientación para trabajar temas concretos y encontrar el tipo de práctica que mejor se ajusta a tus necesidades y tu manera de ser. Dependiendo del momento de la persona practicante puede ser más efectivo trabajar la atención plena o la autocompasión o tal vez la gratitud. El objetivo de meditar no es ser buenos meditadores sino transformar nuestras vidas y adquirir la capacidad de manejarnos de un modo más sabio. Aquí además podremos buscar juntos como utilizar las distintas herramientas y metodologías para llevar la meditación a nuestra vida cotidiana y facilitar así la integración. Este es pues un espacio para traer preguntas, fortalecer la práctica, clarificar aspectos, e integrar la meditación en la propia vida.

La atención plena
Una de las herramientas principales de las sesiones individuales de mentoría mindfulness será guiar al estudiante en una meditación mindfulness invitando a la persona a notar y nombrar lo que está experimentando en cada momento, desarrollando su capacidad de estar con las distintas experiencias que van apareciendo sin reaccionar a ellas, con una atención cuidadosa y gentil.
Con esta meditación aumentamos nuestra ventana de tolerancia de las experiencias con las que conseguimos estar, sin escapar ni aferrarnos a lo que va ocurriendo. Nos ayuda a permanecer en las sensaciones corporales frente a la tendencia natural a perdernos en pensamientos. Cuando tenemos sensaciones o sentimientos que no nos resultan placenteros, que son neutros o en alguna medida desagradables tendemos a irnos a los pensamientos. Para poder deshacernos de tensiones, preocupaciones, o cualquier otro tipo de emoción difícil necesitamos aprender a estar con esas experiencias. En esta meditación hacemos precisamente eso, entrar en contacto con el cuerpo y desarrollar nuestra capacidad de estar con las emociones y creencias que cargamos en él y nos condicionan.
A diferencia de ser guiado en una meditación en grupo, en esta meditación individual se te va a ir preguntando durante la meditación lo que sientes e invitando a estar con tus experiencias de un modo más amable y no reactivo, desarrollando de un modo acelerado tu capacidad de soltar estados perjudiciales y volver a un espacio regulado desde el que gestionar la situación y tus emociones de un modo más sano.

La autocompasión
Muchos vivimos con la sensación de que tenemos algo que hacer mejor, o nos hemos equivocado con decisiones anteriores y ahora no estamos donde deberíamos, no tenemos lo que deberíamos tener. Como resultado de la mente comparativa y las grandes expectativas de nuestra cultura, puede acompañarnos una sensación de que no lo hemos hecho bien, algo hicimos mal, o no valemos, algo dentro de nosotros está mal.
Para trabajar estos sentimientos íntimos que casi todos tenemos y pocos notamos utilizaremos prácticas de autocompasión, donde nos ponemos en contacto con partes vulnerables de nosotras mismas y traemos cuidado y ternura. Estás prácticas complementan las prácticas de atención plena permitiendo que las integremos en nuestro día a día.