Las prácticas del corazón (brahma viharas)
Actualizado: 6 sept
Los brahma viharas son tradicionalmente traducidos como las moradas de los dioses o moradas celestiales. Una manera más actual de entenderlos es como los mejores estados en los que podemos estar, los estados mentales más excelentes. Son cualidades del corazón y por eso las llamamos prácticas del corazón. En Occidente se cree que nacemos con una cantidad determinada de amor o afecto, y que somos así para siempre. Estas prácticas son por tanto sorprendentes para nosotros, pues al practicar descubrimos que podemos llegar a estos estados y sentirnos más conectados con los demás y con nosotros mismos. Descubrimos que podemos amar más y mejor.
Metta o bondad amorosa es la primera de estas cualidades. Es el buen deseo y la buena voluntad. Esta cualidad se aprende primero. La bondad amorosa nos invita a desear el bienestar de los demás. Nos ayuda a crear un espacio de conexión genuina.
Karuna o compasión es la segunda cualidad. Es la respuesta de metta al sufrimiento. Cuando estamos frente al sufrimiento, sentimos empatía y el deseo de aliviarlo. La compasión nos conecta con el dolor ajeno y nos motiva a actuar.
Mudita es la alegría empática. Es la respuesta de metta cuando encontramos alegría en otra persona o ser. Se trata de alegrarnos por la felicidad, el éxito o la buena fortuna de otros. Esta cualidad nos permite celebrar los logros ajenos sin envidia.
Uppeka es ecuanimidad. Es imparcialidad y no reactividad. Nos permite observar sin juzgar. La ecuanimidad nos ayuda a no reaccionar de manera condicionada. Es un espacio que nos permite vivir con calma.
La transformación a través de los Brahma Viharas
Los brahma viharas son prácticas que nos permiten inclinar nuestra mente en una dirección que nos libera de hábitos que limitan y constriñen. La ecuanimidad nos libera de la reacción automática. La alegría empática nos aleja de la mente comparativa. La bondad amorosa nos aleja de la mala voluntad. La compasión nos aleja de la crueldad y la indiferencia.
Cuando comenzamos a practicar, vemos que esta lista se expande en direcciones inesperadas. La alegría empática (Mudita) puede sacarnos de la desesperación y el cinismo. Nos ayuda a conectar realmente con la felicidad de otros. Así, el otro se vuelve más real. Al sentirnos felices por su felicidad, nuestra propia felicidad se multiplica. El Dalai Lama ha dicho que alegrarnos de la felicidad de los demás es muy sabio. Multiplicamos por 8000 millones nuestras posibilidades de felicidad.
La Realidad de la Compasión
La compasión (Karuna) puede hacer más real el sufrimiento que tantos de nosotros hemos estado intentando no sentir. Aunque parezca que esto nos hunde en la desesperación, en realidad es la puerta para sentirnos vivos y unidos con todas las formas de vida. Las barreras que construimos para no sentir el sufrimiento de los demás también nos desconectan de ellos y de las partes sensibles de nosotros mismos que más alegría nos dan.
Ecuanimidad: La Clave para la Paz Interior
La ecuanimidad nos da anchura, desarrolla nuestra capacidad de responder a las situaciones de la vida con más calma y sabiduría. No nos vuelve indiferentes, sino que nos permite ver las cosas buenas de la vida también en los momentos difíciles. Nos permite acoger mejor las dificultades.
Fortaleciendo el Corazón
Con los brahma viharas fortalecemos nuestro corazón. Nos establecemos en los mejores estados en los que podemos estar. Estas prácticas nos empoderan para gestionar nuestro estado interno. No se trata de manipularnos, sino de reconectar con nuestra capacidad de amar, ser bondadosos y compasivos. Cuanto más fácil nos resulta conectar con nuestra propia bondad más fácil nos resulta salir de estados negativos o difíciles. Estas prácticas tienen así un efecto directo en aumentar nuestra alegría y nuestra paz.

Si te interesa practicar los brahma viharas y cultivar las cualidades del corazón, visita la página principal de nuestro sitio web para ver las opciones que ofrecemos.



Comentarios