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Cómo trabajar la ansiedad con la meditación mindfulness

  • Foto del escritor: SebastiĆ”n PorrĆŗa
    SebastiÔn Porrúa
  • 15 jun
  • 4 min de lectura

Actualizado: hace 15 horas

El trabajo con la ansiedad se puede dividir en tres partes:


1. Empieza por traer mindfulness a tus sentimientos. Es decir, nota que estÔs experimentando sin juzgar ni intentar cambiar lo que estÔs sintiendo. Di, de forma suave y comprensiva: «Estoy sintiendo ansiedad. Siento ansiedad», tal y como se lo dirías a un amigo cercano.


2. A continuación, fíjate en qué parte de tu cuerpo sientes mÔs la ansiedad. ¿Sientes opresión en la garganta, el corazón acelerado, mariposas en el estómago o mareo en la cabeza? De nuevo, si las sensaciones son muy intensas siempre puedes volver a utilizar los métodos que hemos descrito antes para volver a sentirte segura.


Puedes imaginarte que estƔs conduciendo un coche y que cambias la marcha dependiendo del trayecto y las curvas. Asƭ, si sentimos mucha intensidad podemos bajar la marcha.

Por ejemplo, si estamos lidiando con la ansiedad de una preocupación y tenemos la intuición de que hay una carga del pasado que estÔ creciendo demasiado en nuestro interior, en lugar de centrarnos en la ansiedad de la preocupación, bajamos de marcha a la sensación desagradable, y si sigue muy intenso, bajamos mÔs de marcha a actividades que nos calman, como por ejemplo las que nos arraigan en el cuerpo, como caminar o sentir sensaciones corporales.


Siguiendo este ejemplo quizƔ al conectar con el cuerpo podemos notar que, a medida que empezamos a habitar mƔs nuestro propio cuerpo, nuestro sistema nervioso se calma y al calmarnos volvemos a ser capaces de observar lo que estƔ pasando.


A medida que nuestro latido cardíaco se ralentiza, y nuestra respiración se vuelve mÔs profunda, puedes empezar a sentirte menos agitado. Cuando vuelves a estar dentro de la ventana de tolerancia puedes volver a intentar notar las sensaciones corporales asociadas a la ansiedad.


Es conveniente hacer este proceso escalonadamente, yendo a esas sensaciones y si son demasiado intensas volviendo a lo que nos calma, poco a poco. MƔs adelante, cuando hemos desarrollado mayor capacidad de estar con las sensaciones fƭsicas desagradables, podemos centrarnos directamente en la ansiedad.


Cuando ya puedes estabilizarte con tus sensaciones corporales y tu estado interno al sentir ansiedad busca hacer un poco mƔs de espacio a este estado interno y sus correspondientes sensaciones. Permite que estƩ ahƭ, que ocupe el espacio que quiera, aunque solo sea por unos instantes.


Reconocer lo que sentimos sin pretender que cambie o desaparezca es aplicar mindfulness a nuestra experiencia. Para sentir plenamente la ansiedad tenemos que incluir también como la sentimos en el cuerpo. Así, cuando queremos profundizar en la ansiedad la aceptamos, le hacemos espacio. Nos podemos preguntar, ¿Qué sensaciones tengo en el cuerpo? Conecta con el cuerpo y siente las sensaciones físicas que experimentas cuando hay ansiedad.


QuizÔ es un pulso acelerado, una respiración superficial, un sentimiento de estar alterado, alerta, vigilante. Una dificultad para relajar, tensión, presión, asfixia. Entra en contacto con este estado, con esta emoción y reconoce que es desagradable, incómodo, que hay dolor ahí.


3. Al reconocer que es una sensación desagradable, una emoción difícil de sentir, activamos nuestra propia compasión. Permite que aparezca la compasión. Puedes fomentarla suavemente ahondando en la dificultad de sentir ansiedad.


Observa qué ocurre al pasar de considerar esta emoción como algo malo a considerarla como algo doloroso. Reconoce el dolor que hay ahí. Mira si puedes ver que ese sentimiento de ansiedad o miedo es un estado de sufrimiento. Y mira que pasa en tu relación con ese sentimiento al pasar de considerarlo algo que queremos que desaparezca a considerarlo algo que nos duele y querer cuidarlo.


En lugar de querer que desaparezca introduce esta compasión hacia ti mismo por sentir esto. Nos podemos dirigir mentalmente frases a nosotras mismas, como ā€œsiento que pases por estoā€, ā€œesto es difĆ­cilā€, ā€œestoy aquĆ­ a tu ladoā€. AquĆ­ estamos entrando en contacto con un parte mĆ”s sabia y compasiva de nosotras que puede darnos este cuidado y cariƱo. En este paso a algunas personas les ayuda imaginarse a un ser querido, que ha representado para ellas esta protección y cuidado, diciĆ©ndoles las frases, ā€œestoy aquĆ­ para tiā€, ā€œsiento que pases por estoā€, etc. Es importante alargar esta fase de traer compasión hacia nosotras mismas por nuestras dificultades, porque cuĆ”nto mĆ”s lo hagamos mĆ”s fĆ”cil nos serĆ” salir la próxima vez de ese estado.


No se trata de sentir lÔstima por nosotras mismas. Podemos reconocer que muchísima gente siente ansiedad y muchos probablemente de un modo mÔs intenso. Recordar que es una situación humana compartida también ayuda a no sentirnos defectuosos, a no sentir que es algo personal. No es lÔstima, es amor, cuidado, cariño y cuÔnto mÔs traemos mejor nos sentimos.



Si te interesa trabajar la ansiedad con las herramientas de la meditación mindfulness visita la pÔgina principal de nuestro sitio web para ver las opciones que ofrecemos.


Puedes encontrar mÔs información sobre la meditación mindfulness en los siguientes artículos:

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